El aumento de los costos es la queja más escuchada de parte de los empresarios argentinos en el último tiempo, y esta generalidad no exceptúa a los empresarios agrícolas.

Este año, las labores para recolectar la llamada "cosecha gruesa" de soja, maíz y girasol les costará a los productores hasta un 27% más, según aseguró el titular de la Federación Argentina de Contratistas de Máquinas Agrícolas (Facma), Jorge Scoppa.

La entidad agrupa a unos 3.500 de los 11.000 contratistas de maquinaria agrícola que existen en el país. La tablita fue confeccionada por las seis entidades que agrupa Facma en función de los costos.

Dentro de los ítem con mayor crecimiento está el propio valor de la maquinaria agrícola que, según Scoppa, subió 28% en promedio; y los combustibles, que subieron 24% en promedio (la lista de Facma incluye un gasoil a $ 6,5/litro).

Las tres cuartas partes de la siembra y la cosecha argentina están tercerizadas en la figura del contratista, es decir que el aumento de las labores le pega a un amplio espectro de los productores.

Otros incrementos están en las reparaciones en general (esto incluye, por ejemplo, el costo de los neumáticos) que crecieron 16%, y el personal, cuyo costo subió 17 por ciento.

Facma contabilizó una rentabilidad del 17% para el contratista, que viene golpeado por dos años de malas cosechas, que redujeron el trabajo y aumentaron la competencia, lo que bajó los precios y recortó el margen del contratista.

"Por eso vemos que la venta de maquinaria, por ejemplo, de cosechadoras, cayó a la mitad el año pasado", aseguró Scoppa. Según dijo, en el caso de las cosechadoras, las ventas pasaron de 1.400 unidades en 2011 a poco más de 700 en 2012.